jueves, 31 de mayo de 2018

Día dos: Evil Genius

REFLEXIÓN DIARIA: Disposición para servir a otros. Nuestra sociedad ha llegado a la conclusión de que tiene una sola y alta misión - la de llevar el mensaje de A.A. a aquellos que no saben que hay una salida. (Doce pasos y doce tradiciones, p. 146)

Después de "The keepers" y "Shadow of truth", "Evil Genius" es la mejor apuesta que Netflix ha hecho en los últimos documentales producidos por la plataforma de streaming.


Marjorie Diehl-Armstrong y Ken Barnes se sentaron en un vehículo y observaron el banco ser robado con binoculares. Se tomaron turnos con los binoculares. Y mientras ella miraba allá abajo, dijo: "¡Jajaja! ¡Parece que acaban de robar un banco!"
Si googlean "pizza bomber", se encontrarán con uno de los casos más despiadados de atracos de bancos. Ocurrido en 2003, con varias incógnitas gestándose en torno a la inocencia o culpabilidad de Brian Wells, el atracador del banco, muerto por un dispositivo explosivos colgado en su cuello, el co-productor de la serie mantuvo correspondencia constante con Marjorie  Diehl-Armstrong, un personaje enigmático e inestable. "El desperdicio total de alguien que era una estrella", dijo su mejor amiga al respecto.


El documental transcurre en cuatro partes, y es narrado por Trey Borzillieri con un dejo de suspenso que nos mantiene en vilo hasta que termina el documental, mientras la voz desaforada de Marjorie suena a través de una grabadora en reproducción mostrada en blanco y negro y los documentos fotográficos y fílmicos se suceden de manera intercalada con los testimonios de quienes estudiaron el caso luego de una pelea territorial: la policía local, la policía estatal y el FBI.


Otro personaje de gran importancia dentro de la docu-serie es Bill Rothstein, quien estaría también implicado en esta trama macabra que involucra la explosión del tórax de un repartidor de pizza y un cuerpo congelado en un refrigerador en las afueras de Erie, Pennsylvania. Como decía: un documental despiadado, pero digno de ser visto (si te interesan este tipo de documentales).
La cuarta parte del documental, termina con un cancionero marcado en "I have a song to sing", de Paul, Peter y Mary: el resumen de la turbulenta relación entre Marjorie y Bill.





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